Pasar al contenido principal
Año Manuel Zapata Olivella
Logo Idartes.gov.co

Introducción

Acervos

La sociedad Abakuá de Cuba emplea la palabra ekobio para referirse a los miembros de su comunidad, como hermanos o compañeros. Esta cultura, heredera de la sociedad Ekpe de Calabar (Nigeria), refleja prácticas de matriz africana diseminadas en el Caribe durante la Colonia y su legado constituye una forma de resistencia que conserva la memoria en quienes mantienen vínculos con el territorio donde nacieron sus ancestros. El hecho de que Manuel Zapata Olivella utilizara el término para referirse a sus colegas y amigos o, como sucede en Changó, el gran putas (1983), identificar a las personas negras sin llamarlas de esta forma, lo vincula con las luchas emprendidas en América por los derechos civiles y destaca su propósito de estudiar los puentes que nos conectan con África. De tal forma, los visitantes de esta exposición se acercan a un fragmento de las diferentes raíces culturales que integran a Colombia, guiados por la vida y obra de un hermano mayor, pues todos los seres humanos; “negros, morenos y blancos son hermanos[as], que cambian a través del tiempo” (Du Bois, 1920).

Imágenes, cartas, textos manuscritos, ephemeras —aquellos papeles sueltos que no fueron pensados para mantenerse en el tiempo: plegables, afiches, programas académicos o pósteres de congreso—, videos, documentos sonoros, libros y revistas, retratan la vida el escritor. Más allá de su dimensión pública, cada material evidencia temas, formas de trabajo e intereses que guiaron su espíritu creativo, en paralelo con momentos familiares donde los apellidos Zapata Olivella son especialmente importantes en la historia del campo literario e intelectual  del país. En este sentido, se presenta una cronología que parte de su nacimiento a la orilla del río Sinú, atraviesa los años de formación, la compleja época de juventud caracterizada por un “afán de ser”, las iniciativas editoriales e investigaciones, hasta desembocar en la nostalgia de la vejez por los proyectos abandonados en el tintero, su muerte y la celebración del centenario de su natalicio. En este registro vital seguro escaparon datos que, lejos de restar valor, lo robustecen al incentivar preguntas en quienes rastrean los pasos del polímata caribeño.

Por su parte, el mapa vagabundo reconstruye algunos de los viajes más emblemáticos del escritor; gracias a diarios de viaje, novelas y artículos de diferentes académicos, se traza el itinerario de la gran odisea por América entre 1943 y 1947, la visita a Asia en 1952, las presentaciones de danza por Europa en compañía de su hermana a finales de los cincuenta y se puntualizan las regiones donde ubica la mayoría de sus relatos. Cada lugar refleja amistades con escritores e intelectuales, el origen de iniciativas sociales o cómo surgieron las ideas para escribir un libro; por lo tanto, no solo se trata de caminatas, también de agendas de trabajo que se recogen en acervos, el espacio más nutrido de la exposición, a través de materiales gráficos, documentales y audiovisuales, presentes en ocho fondos o colecciones nacionales y extranjeras donde habitan ecos de su portentosa voz. Cada archivo incluye la historia de su creación y descripciones de los diferentes materiales allí contenidos. 

En ese viaje por una literatura que aborda mitologías africanas, términos coloquiales y afirma conceptos claves al revisar la historia de las comunidades negras en Colombia, incluimos un glosario que busca abrir nuevos horizontes de lectura y otorgar algunas herramientas de análisis a los lectores consagrados o los que recién se acercan. Adicionalmente, la exposición acoge a El Palenque de Delia, una muestra curada por su hija Edelmira Massa Zapata, Andrea Solano Galvis y Felipe Guerra Baquero, de la Fundación Instituto Folclórico Colombiano Delia Zapata Olivella, que contiene material de archivo y textos que reflexionan sobre las tradiciones culturales colombianas y los montajes escénicos del Palenque que han integrado la danza, el canto, la música y el teatro. La formación en artes plásticas se aprecia en las esculturas y pinturas de Delia Zapata Olivella y Edelmira Massa Zapata y que representan el testimonio de una vida dedicada a las artes. Finalmente, el Año Manuel Zapata Olivella reúne la serie de eventos que el Instituto Distrital de las Artes organizó para conmemorar el centenario en plena pandemia del 2020. En un año en el que prevaleció la virtualidad, los distintos enlaces de esta sección permiten revisitar conversatorios, encuentros, maratones creativas, publicaciones Libro al Viento, talleres y podcast que dieron a conocer, desde las artes, formas de aproximarse y divulgar la obra del escritor colombiano. 

¿Cómo transmitir la emoción que implica inaugurar esta exposición? Pocos son los casos en que la catarsis resulta indescriptible. Es así que tras un intenso trabajo de lecturas, catalogación, curaduría y desarrollo web, abrimos esta casa-mundo que alberga la trayectoria de Manuel y el Palenque de Delia. Les damos la bienvenida a recorrer cada una de las secciones, a tomarse el tiempo de descubrir la diversidad de materiales y sumergirse en el pensamiento humanista de Manuel Zapata Olivella y su prolífica obra y en el legado de su hermana Delia Zapata Olivella. Es una exposición para encontrarse con unas historias de vida consagradas a reivindicar las raíces triétnicas de la sociedad colombiana, a reconocer un país de regiones y unas identidades populares que para los hermanos Zapata Olivella son referentes de la nación. Confiamos que estas palabras motiven a las personas a visitar esta exposición y alimenten el interés y curiosidad por explorar la vasta trayectoria del ekobio mayor.

Peter Rondón Vélez
Bogotá, abril de 2022.